Amonestación contra la parcialidad
1 Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. 2 Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, 3 y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; 4 ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? 5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? 6 Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales?
7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; 9 pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores. 10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. 11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.
13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
No pensé que la discriminación fuera tan delicada para llamarla pecado y delante de Dios lo es, por eso debo cuidarme mucho de ella.
ResponderEliminarEn la ley de la libertad prima la misericordia, sin embargo solo quien hace misericordia podrá ser juzgada por ella, misericordia he recibo de Dios, misericordia debo dar.
Diana Castro
Muchas veces me inclino a favorecer a por personas por su conocimiento, pero no veo el corazón. Dios me muestra que el único que puede juzgar es Él (y no lo hace). Yo no tengo autoridad, ni derecho de hacerlo pues tengo errores y debilidades. Mi actuar debe estar guiado por la justicia que proviene de Dios.
ResponderEliminarushhh... un libro q estoy leyendo q se llama pecados respetables habla de este tema.
ResponderEliminares muy duro y hasta decepcionante saber q el solo menospresiar a una persona me condena. ser cristiano es mas dificil de lo q dicen. solo un corazon nacido de nuevo puede lograr la gran meta. la vida eterna.
En nuestra vida no debe importar riqueza física, sino riqueza espiritual
ResponderEliminar* Si de verdad amamos a DIOS, en nuestro corazón no habrá rencor por más daño que nos haya hecho nuestro prójimo.
El mundo nos ofrece apariencias, pero DIOS nos ofrece verdadero amor.